9.02.2010

Bajo Izquierda

En la casa de Mercedes, las mejores historias suceden. Locas de amor se vuelven las mujeres y las hormonas rebotan como pelotas de ping pong.

Todas bailan en sus habitaciones, cantan y llegan a sonidos agudos. Y el piso que por casualidad siempre está solo en el momento deseado, tiene un guardían que lo protege y ladra a cualquier invitado. ¡Qué se acostumbre la perra que esto va pa' largo!

Toda la noche, todo el día, se cierran las puertas y de tantos cantos y placeres se caen las puertas de los cuartos.

Lo mejor de todo es que Mercedes nunca se ha enterado.

No comments: